Disfrute en El Olivar de la perspectiva de su Plaza Mayor, presidida por la Iglesia Parroquial y el Ayuntamiento y déjese ir por las calles con hermosas casas, rehabilitadas con acierto y moderación. O lléguese hasta el Paseo de borde, un sendero asomado sobre el Pantano de Entrepeñas desde el que la vista se ensancha sobre el horizonte montuoso de la Alcarria y el Alto Tajo. Sienta el silencio del campo, solo interrumpido por las brisas de los embalses y el canto de los pájaros . Respire el aire seco e incontaminado de la Meseta y aspire el aroma de las hierbas silvestres y de las viandas y vinos que se sirven en los restaurantes y mesones típicos del entorno. Venga a El Olivar y entre en contacto con las piedras acogedoras de un pueblo de la Castilla rural.. |